(post publicado originalmente en abril del 2004 y eliminado por error)
Hoy leía distintas noticias, un paciente en un hospital mata a su compañero de cuarto y es in-imputable por tener antecedentes psiquiátricos…., un policía que sanciona a un chófer de camión por cruzar doble linea amarilla que no existe y le dice que debió imaginarla, etc. Independiente de las consecuencias judiciales de cada episodio, me llamo la atención los comentarios de la gente en cada nota. En particular, algunos que posiblemente por su fervor, se sentían ofendidos ante la generalización de las opiniones contra quienes trabajan en las reparticiones publicas. Ya sea diciendo por ejemplo “aun así debemos respetar a los que trabajan con honra en los hospitales”…, “ no todos los policías son así, hay buenos policías”…., “ algunos empleados públicos hacen bien su trabajo, no todos son ineficientes”…, etc. Es precisamente en estos comentarios en los que me quede pensando. Porque yo también, confieso, pensaba igual. Y me pregunto… Es realmente así?.
Si vivo entre la mugre terminaré sucio. Por más que me cuide
y limpie, al moverme en alguna parte, en algún lugar me ensuciare, otra vez. Lo
que me lleva a preguntar, realmente trabaja con honra alguien que ve, vive,
comparte, calla, la corrupción a su alrededor?. Es realmente buen funcionario
quien permite que sus compañeros no hagan el trabajo que le corresponde. O lo
haga mal. Incluso a veces este mismo “buen” funcionario, termina haciendo el
trabajo de otros. Escudando su silencio
con el engaño piadoso de no querer perjudicar?.
Es un buen trabajador de la salud, quien calla la negligencia de
compañeros que atentan contra la salud de otros, ya sea por la mínima omisión
de la actividad por la cual se les paga?. Para mí la respuesta a todo es NO.
Yo veo muchas veces paros laborales por reclamos salariales.
Cortes de calles, bombos, pitos, matracas, carteles, etc, generando el ambiente
propicio y volumen necesario para hacer oír sus reclamos, lo cuales no objeto
de ser dignos o no, mientras no atenten contra la libertad del resto. Lo que si
objeto es que estamos ante un Estado ineficiente y corrupto que nos cuesta
carísimo sostener. Tal vez por esto mismo, ineficiente y corrupto. Como toda ilegalidad, si ocurre es porque se
permite. Quienes son los primeros en permitirla? Sus pares. Por ello no he
visto, o no recuerdo haber visto, la misma pasión y entrega en hacer
manifestaciones en contra de estas personas corruptas, ineficientes, llenas de
desidia, que ensucia, corrompe y engrosa innecesariamente este mismo Estado en
cualquiera de sus partes. Personas que son sus pares, compañeros o superiores.
Funcionarios que trabajan día a día junto a ellos, a sabiendas, que son estos
individuos parte de la ineficiencia del Estado. Entonces, mientras callen, no
hay ninguno que honre su trabajo.
Esta “auto-limpieza” no solo debería hacerse en el Estado,
sino en todos los aspecto de la vida cotidiana. La debemos hacer todos en
distintos ámbitos.
Con todo esto me viene a la memoria la canción de Eladia
Blazquez, Honrar la vida… “NO, permanecer y transcurrir, no es perdurar, no es
existir… ni honrar la vida”. Canción que comparto hoy.
Hasta otra.
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